Según la OMS la obesidad es “una enfermedad causada por múltiples factores (multifactorial) en los cuales se encuentran los sociales, culturales, genéticos, fisiológicos, metabólicos, celulares y moleculares, y es caracterizada por el aumento de tejido adiposo en el organismo, y que es acompañada por una serie de enfermedades concomitantes.”
En pocas palabras es la acumulación de grasa en el cuerpo en relación con la masa muscular. Los rangos normales de grasa en el organismo para los hombres es de 15-20% y [para las mujeres es del 25 al 30%, por lo que por arriba de estas cifras podemos determinar que el paciente es obeso.
En estos momentos la obesidad debería ser considerada una epidemia, es un problema de salud pública el cual afecta a más de la mitad de la población adulta, y va en aumento alarmante en la población pediátrica.
Desafortunadamente las estadísticas no mienten y se reportan al año en EU, más de 300,000 muertes ligadas al sobrepeso y a la inactividad física, siendo lo peor que se pueden prevenir si se detectan y tratan a tiempo.
La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2006 indica que un cuarto de los niños, un tercio de los adolescentes y 70% de los adultos padece de sobrepeso u obesidad. La obesidad se presenta en aproximadamente 38.4% en varones y 43.3% en mujeres, esto es alarmante si consideramos que el riesgo de muerte en pacientes obesos se incrementa 4.22 veces en hombres y 3.79 en mujeres.
Los riesgos de la Obesidad derivan de su patología asociada, la cual alcanza su máxima expresión en los Obesos Mórbidos. La gravedad y frecuencia de estas complicaciones van a depender de la severidad y del tiempo de evolución de la obesidad. Así, estas personas tienen 18 veces más probabilidades de morir que una persona normal de la misma edad y sexo.